COOKIES

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia de usuario en nuestro sitio web.
Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.

Lo de la vida, edad media

Autor José Luis Sánchez

En la Edad Media la edad media vital estaba entre los 20 y 30 años: La esperanza...
Colección Didot
Género Autobiográfico
Editorial Punto Didot
Fecha de Publicación 22/01/24
Peso 9,80 MB
Medidas 150 x 210 x 24
Cantidad de Páginas 384


¿Desea comprar este Libro?

19,00 € Edición Papel 978-84-19768-42-1
8,00 € Pdf  
En la Edad Media la edad media vital estaba entre los 20 y 30 años: La esperanza de vida rondaba poco más de los 40 debido a la alta mortalidad infantil. En los años 80 los veinteañeros ya nos sentíamos ¿éramos? hombres hechos y derechos. La Edad Media coincidía con la plenitud de cuerpos y fuerzas. Algunos habíamos aprendido a aprovechar el tesoro que es el tiempo y lo exprimíamos al máximo. Ya dormiré cuando esté muerto, pensé, orgulloso de escribir algo original. No sabía que Fassbinder, el escritor alemán, contestaba así a cuando le pedían que frenara su frenético ritmo de vida.
No frenético pero sí intenso era el tiempo que vivíamos, máxime cuando en España estrenábamos democracia en la que, a pesar de la
crisis económica, había optimismo. Teníamos inquietud por aprovechar todo y por vivir todo… con un ingrediente que a todo daba un sabor especial: la pasión.
En esa Edad Media, que he situado entre los 20 y 30 años, era asombroso la cantidad de cosas que hacíamos: trabajar, estudiar, viajar, hacer amigos, cambiar de piso, enamorarnos…
José Luis Sánchez

José Luis Sánchez (Madrid, 1957) es licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad Complutense de Madrid, además cursó estudios de Ciencias Económicas y de tecnologías de la información y tiene el Máster en Dirección General de Empresas por la Universidad Europea de Madrid.
Empezó a trabajar a los 14 años compatibilizando los estudios con el trabajo hasta alcanzar una posición que le permitió desarrollar plenamente su vida laboral.
Tras ocupar las posiciones de programador, analista de aplicaciones, auditor informático, responsable de sistemas y director de servicios, en varias empresas multinacionales de primera línea, decidió emprender su propia empresa en el sector de consultoría y servicios en tecnologías de la información.
Persona hiperactiva, con gran ánimo de superación y sensible a todo lo que ocurre en su entorno, la empresa que creo en 1998 recogió los principios y valores que nunca pudo aplicar trabajando para multinacionales.
A pesar de los retos emprendidos, siempre ha tenido un momento para ayudar a los demás. Otros tienen mucho más tiempo para hacer muchas menos cosas.
Pertenece a distintas organizaciones sin ánimo de lucro y en la actualidad se dedica a escribir y a disfrutar de una vida mucho más tranquila.